¿Eres un “pro” de la higiene dental? Te contamos los 8 errores más frecuentes que puedes cometer al cepillarte los dientes:

  1. Desconfía del uso exclusivo de colutorios dentales o en chicles sin azúcar. Científicamente sabemos que los colutorios no consiguen eliminar la placa interdental. También es insuficiente bajar el pH de la saliva con chicles si no hemos eliminado antes las bacterias con un correcto cepillado de dientes, porque seguirán acumulándose en las zonas interproximales.

 Los chicles además provocan tensión en el adhesivo y el descementado de aditamentos.

  1. Dedica el tiempo suficiente El principal error es no cepillarse los dientes o hacerlo durante poco tiempo porque te puedes dejar zonas sin cepillarte. Para mantener tu dentadura sana, has de cepillarte “al menos” 2 veces al día (idealmente 3) y durante 3-4 minutos cada vez (una canción suele durar 3-4 min así que no es tan terrible). Si no llevas brackets con 2 minutos es suficiente pero con ortodoncia fija hay que aumentar el tiempo de cepillado para hacerlo bien. Tampoco mejora la salud dental por cepillarte 5 veces al día, puedes provocar recesiones en las encías que dejarán ver tus raíces y provocarán sensibilidad dental. Si te cepillas 2- 3 veces bien será suficiente.
  2. Enfócate, no te limpies los dientes haciendo otras tareas: Está demostrado que el “multitasking” no funciona, te hace ir más lento en el total de las tareas y el resultado es menos eficaz. El cepillado necesita atención para no limpiarte 3 veces una zona y ninguna otra, para repasar las zonas más difíciles (detrás de los últimos molares, entre la encía y el diente, en la cara interna de los dientes, en los triángulos que se forman entre el arco y las caras entre diente y diente) sin pasarlas por alto. Ponte frente al espejo y céntrate, asegúrate al terminar que no han quedado restos
  3.  Mantén el cepillo seco antes de lavarte los dientes: las cerdas del cepillo están hechas de tinex que es un material que absorbe la humedad como el algodón. Si el algodón ya está empapado, es como ir a limpiar con una esponja cargada de agua, las cerdas se reblandecen y no arrastran la suciedad.
  4.  Utiliza solo un poco de pasta de dientes, con el tamaño de un guisante es suficiente. Aunque parezca extraño utilizar más pasta no hace que el cepillado sea mejor. Es preferible no utilizar pasta y realizar un buen cepillado que llenar la boca de espuma y no llegar a todos los rincones.
  5.  Espera unos 15 – 30 min después de las comidas para cepillarte los dientes, especialmente si has tomado algún alimento ácido como limón o naranja ya que puedes abrasionar la superficie de los dientes. Al esperar damos tiempo a la saliva para neutralizar los ácidos.
  6.  Haz un enjuague suave al finalizar. Las pastas tienen flúor y/o otras sustancias que pueden ayudarte evitando la sensibilidad o el sangrado, si te enjuagas y con mucho empeño retirarás totalmente el principio activo y no le dejarás actuar.
  7. Cambia el cepillo cada 3 meses, es decir, cada cambio de estación, no hace falta esperar a que el cepillo tenga las cerdas totalmente horizontales. En cuanto las puntas se van desgastando el cepillado es menos eficaz y acabas apretando más el cepillo con lo que te puedes hacer daño en las encías o desgastar los dientes. Si ves que hay que cambiarlo antes lo puedes hacer cada 2 meses. En el caso de usar cepillos eléctricos es conveniente cambiar los cabezales con más frecuencia cuando usas brackets, porque se estropean antes.
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