En esta ocasión, quiero compartir con vosotros algunos truquis para unas edades más avanzadas. En concreto de los seis a nueve años  y de los nueve en adelante.

1.- Entre los 6-9 años:

Aquí ya las cosas empiezan a ponerse serias. A partir de los 6 años comienza el recambio de los dientes de leche. La higiene MINIMA (no máxima) ha de ser de 2 veces al día, por la mañana antes de irse al colegio, hayan desayunado o no (aunque lo ideal es que se levanten con tiempo de hacer un buen desayuno y su rutina mañanera, para eso que os voy a contar, hay que ser un poco germánico a la hora de ir a la cama).

El segundo cepillado ha de ser antes de irse a dormir, en ese momento es cuando debemos estar más pendientes porque durante la noche las bacterias se atrincheran entre los dientes y tienen muchas horas en las que la saliva se seca, la lengua y los labios se mueven menos (aunque alguno hay que no para de hablar ni de noche) y pueden campar a sus anchas.

Además la noche suele ser un momento un poco menos estresante que las mañanas y es ideal para que empiecen a enjuagarse con flúor de manera que los dientes permanentes se vayan fortaleciendo.

¿Y que podemos hacer para motivarlos? El Ratoncito Pérez es un gran aliado, el ratón paga más por los dientes limpios y blancos que por los negritos o los que han tenido que ser extraídos por el dentista por una infección (lo siento pero es así).

Hay montones de cositas que se pueden hacer (desde hacer uno mismo hasta comprar) para estimular la ilusión por el Ratoncito Pérez, bolsitas para recoger dientes, cuelga puertas para avisar que ya se ha caído el diente, puertas del Ratoncito Pérez para poner en la pared (fuera del dormitorio claro, que alguno se espanta de los ratones,… esto da para otro día.

A partir de los 7 años cuando ya han salido todas los primeros molares y empieza el recambio de los dientes es conveniente revisarse con el ortodoncista, al igual que con el dentista la mayoría de los niños no requieren ningún tipo de tratamiento. Solo en algunos casos es conveniente redirigir el crecimiento de los maxilares y esto se hace en poco tiempo y de manera más fácil a estas edades.

En estas visitas el dentista (ya no solo los papás) les refuerza lo importante que es el cepillado de los dientes y las encías, lo cual influye también en la motivación del niño. Igual que cuando vamos al pediatra les repite una y otra vez lo importante que es comer fruta y verdura para que la barriguita no les duela (es lo mismo que decimos en casa pero siempre ayuda un refuerzo externo)

Un truquillo que puede ayudar es el uso de las pastillas reveladoras de placa. Son unas pastillas que venden en la farmacia con un tinte, el niño se cepilla normalmente y 1 vez a la semana (el día de “la prueba del algodón”) el papá o la mamá después del cepillado le da la pastilla para que la chupe (la mayoría de las veces con ½ pastilla es suficiente) pues bien una vez que disuelven la pastilla en la saliva (no es para morder ni tragársela) esa saliva la pasan por todos los dientes con la lengua (por dentro y por fuera)  y escupen lo que les sobra (no vale atragantarse).

las pastillas reveladoras de placa

Después se enjuagan con un poco de agua y todo lo que está más oscuro que el borde de las paletas estará sucio, ya que aquí por muy mal que nos cepillemos la misma masticación limpia esta zona. Bien pues si tienen zonas sucias les decimos que se vuelvan a cepillar otra vez, generalmente se les escapa la parte de atrás de los dientes y las muelas.

Poco a poco si tenemos constancia irán mejorando la técnica y cada vez lo harán mejor, claro que si lo hacemos 1 vez cada 3 meses no vamos a influirles mucho 😉 Lo suyo es hacerlo 1 día a la semana durante al menos 1 mes.

Acordaos que los niños siguen nuestro ejemplo y si les decimos que coman más fruta y nosotros no comemos fruta las posibilidades que de repente se iluminen son pocas, copiarán lo que vean en casa si nosotros nos cuidamos la dentadura es más probable que ellos también se cuiden.

En esta época darles como premio chuches o batidos o zumos de bote es como echar gasolina al fuego,… no es un buen plan ¿has probado a premiarles con pegatinas?

2.- A partir de los 9 años:

A partir de esta edad uno no sabe si cortarse las venas o dejárselas largas, como ya saben de todo y empiezan a sentirse MAYORES con mayúsculas cualquiera les da lecciones. Lo ideal es que hayamos empezado desde pequeñitos a inculcarles la importancia de la higiene oral y esto esté más o menos superado pero si no es así…

Yo volvería a utilizar los reveladores de placa porque son algo “objetivo” y no es que mi madre o mi padre me tengan manía,… es lo que hay, como la prueba del algodón o está sucio o está limpio.

Otra medida externa son las aplicaciones del móvil, existen varias que os podéis descargar para monitorizar cada vez que se limpian los dientes y luego os enseñan una estadística semanal o mensual del cepillado. Además suelen tener un cronómetro o cuenta atrás para que ellos sepan cuánto tiempo “de verdad” han estado cepillándose los dientes (MÍNIMO que no máximo, 2 minutos en cada cepillado)

A algunos niños les motiva mucho el uso de cepillos eléctricos (durante 1 semanita más o menos), si el niño ya se cepilla bien y le compramos el cepillo eléctrico vamos a triunfar pero si el niño no cepilla a penas y le compramos el cepillo eléctrico es como tirar el dinero por la ventana, acabarán limpiándole los dientes con él a la Barbie o al perro.

Mi opinión es que el cepillo eléctrico es una recompensa después del esfuerzo, no antes.

 

También os animaría a que ante la más mínima, minimísima mejoría los alabéis y no esperéis que pasen de 0 a 10 en 1 semana. Si los alabáis (objetivamente) y os fijáis en los pequeñísimos progresos que hacen probablemente quieran seguir mejorando si les decís todo lo que les falta se vendrán abajo y tirarán la toalla (os lo digo por experiencia) fijarse pequeños objetivos y no comentar mucho lo malo, mejor nada, mientras que se pone la lupa en lo bueno hace que quieran mantener la reputación de “tener los dientes más blancos”. Igual pueden enseñar a un hermanito pequeño y eso ya es… lo máximo.

Espero que este post os haya aportado la información que estuvierais buscando. Si tenéis alguna duda por favor contáctame y os contestaré. Si tenéis algún truquillo que os funcione para hacer que vuestros hijos se cepillen bien los dientes y solos os agradecería que lo comentaseis para ir mejorando entre todos la salud oral de nuestros peques.